Me da igual si el Papa viaja en autobús

Me da igual si el Papa viaja en autobús o en coche oficial.

Me da igual si es simpático o antipático, si es cercano o distante.

Me da igual si se fríe un par de huevos o si un cocinero le prepara la cena.

Me da igual si se sienta en un trono o en una silla plegable.

Me da igual si lleva zapatos rojos o sandalias negras (bueno, eso no me da tanto igual, los zapatos rojos molan con el traje blanco, pero bueno, tampoco me quita el sueño)

Me da igual si paga la cuenta del hostal o le invitan.

Me da igual si llama directamente por teléfono o se lo encarga a su secretario.

Me da igual si se plancha las camisas o si lo hace el servicio.

Porque realmente es estupendo si el Papa es austero, simpático, cercano, humilde y hacendoso, pero si no lo fuera me seguiría dando igual. Porque la Iglesia necesita un Papa santo, no un buen tipo. Si es las dos cosas mejor, pero si hubiera que elegir, evidentemente la primera.

 Los cardenales no logran elegir a un nuevo Papa después de tres votaciones

Pero sí me importa que el Papa sea un hombre de acción y de oración, que no rece sin actuar ni actúe sin orar.

Deseo que el Papa lleve la Palabra de Dios a todo el mundo, si puede ser además de forma presencial, mejor. Que mantenga la realización de las JMJ que tanto bien han hecho a la Iglesia y al mundo.

Deseo que el Papa enseñe toda la doctrina cristiana, sin imposiciones pero sin omitir nada, de forma amorosa pero sin renunciar a una sola tilde. Es necesario que enseñe con claridad todo lo concerniente a la moral sexual aunque no esté de moda, que revitalice toda la enseñanza de la Humanae Vitae aunque no sea políticamente correcta y que aclare al pueblo cristiano y de paso al resto del mundo la doctrina sobre la anticoncepción, por ejemplo.

Quiero que realice ante todos los organismos oficiales del mundo una defensa decidida de los cristianos perseguidos en todo el mundo, tan sangrante en especial en los países islámicos y que promueva campañas en favor de todos los que, con nombre y apellidos, sufren condenas por el hecho de ser cristianos, sean católicos o protestantes.

Es preciso que el Papa defienda de forma valiente y vehemente la vida humana desde su concepción hasta su fin natural y luche contra el crimen del aborto con todas sus fuerzas.

Es necesario también que promueva la dignidad de todo ser humano y de todos los pueblos. Que se plante ante la explotación de los países del tercer mundo, con denuncias concretas si fuera preciso. Se oponga al turismo sexual, a la injusta distribución de las riquezas y al desigual acceso a la educación y la cultura.

Quiero que ejerza su autoridad papal, no cómo jefe, sino como padre y maestro. Que evite los abusos de la palabra “católico” en todos aquellos centros, colegios, universidades, hospitales, asociaciones y ONG´s que no actúen como tal. Que corrija de forma amorosa pero clara y contundente si es preciso a aquellos que definiéndose como tales difunden teorías o practican modos de vida contrarios al Magisterio.

Deseo que el Papa haga una revisión profunda de las nuevas realidades eclesiales: Comunidades Neocatecumenales, Focolares, Renovación Carismática, Legionarios de Cristo, Comunión y Liberación, Opus Dei… que corrija todo lo que tenga que corregir, respetando la identidad propia y la acción del Espíritu Santo en cada una de ellas, a nivel doctrinal, pastoral y litúrgico en procesos que no se ralenticen años y años y que una vez hecho esto las apoye con fuerza y sin ambages, incluso económicamente, como las grandes fuerzas de la Nueva Evangelización.

Es necesario que el Papa defina la Nueva Evangelización como lo que es y no como ninguna otra cosa: el impulso misionero para Asia y la reevangelización de los países culturalmente cristianos pero con una fuerte secularización social, con todos los medios posibles.

Quiero que desarrolle una amplia labor doctrinal y catequética sobre la realidad trascendental del hombre y la mujer como tales, sin concesiones a modas o grupos de presión ajenos al cristianismo, pero desarrollando el papel, diferente en esencia e igual en dignidad, de todos los creyentes y aumentando la presencia de la mujer en todos aquellos ámbitos eclesiales en los que sea posible.

Deseo que, respetando el carisma y la identidad propia de cada una, el Papa reorganice el “mapa” de las órdenes religiosas, vigile que sean fieles a sus propios carismas y regule la actividad general en cada una de ellas, en especial aquellas que rigen centros educativos.

Es necesario que tienda puentes de forma continua y no puntual con las congregaciones cristianas protestantes. Que siga desarrollando cauces adecuados a todos aquellos que quieran volver a “la obediencia a Roma” pero respetando la independencia de credo y acción de cada iglesia separada. Que busque con ellas todos aquellos aspectos que nos unen y no nos separan y puedan elaborar un “credo cristiano universal” para todos los seguidores de Cristo.

Deseo que igualmente el Papa extienda la búsqueda de la unidad a todas la religiones monoteístas, en especial a judíos y musulmanes, e igualmente desarrolle una labor buscando todos los aspectos que nos unen por encima de los que nos diferencian.

Quiero que el Papa dé directrices concretas para la redefinición y revitalización del papel de las parroquias como núcleos fundamentales de la vida cristiana, así como su funcionamiento interno sobre todo en pequeñas células, grupos o comunidades más reducidos donde la asamblea deje de ser anónima.

Deseo que el Papa promueva una simplificación y una adaptación de la estética de los usos litúrgicos, vestimentas, etc que resulten claramente anacrónicos, pero sin restar un ápice a la dignidad de los mismos.

Es necesario que se promueva una revalorización de la Eucaristía como fuente y cima de la comunidad cristiana, con una fuerte labor pedagógica para el redescubrimiento y valor de toda la riqueza de la misma.

La lista podría ser interminable (o no) pero lo cierto es que todas aquellas cosas que quiero, deseo o veo necesarias que el Papa hiciera por el bien de la Iglesia y de la humanidad entera, aquellas me que parecen realmente importantes incluso imprescindibles, poco tienen que ver con que Su Santidad sea una persona afable o arisca o tenga gustos sencillos o rimbombantes.

Me resultaría muy triste que la intrascendencia de nuestra sociedad se contagiara a la Iglesia y que convirtiésemos en fundamental aspectos puramente anecdóticos y viceversa.

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26 respuestas a Me da igual si el Papa viaja en autobús

  1. Vicente dijo:

    He leído su comentario a través de un enlace en facebook que he visto en el muro de un amigo y me gustaría comentarle que me parece bien en general, habida cuenta de la trascendencia que se le está dando a aspectos que si bien son importantes, como acertadamente refleja Ud no son especialmente trascendentes. Pero el asunto ese del respeto a otros credos o elaborar un nuevo credo universal para unir a los cristianos, que quiere que le diga. Prefiero un papa intrascendente que un papa que, por trascender, trascienda más allá de lo trascendente y se cargue el fundamento de nuestra fe.

    Si creemos que nuestro credo se puede cambiar, entonces es que no creemos que nuestro credo sea universal, es decir, por definición católico, y por tanto los que nos estamos separando en vez de unir a los hermanos separados, somos nosotros.

    Lo que hace falta es un papa que sepa transmitir la universalidad de nuestro credo y no un papa que lo cambie al gusto de una mayoría separada de lo universal.

    Recib un cordial saludo
    Vicente

    • Lamento que hayas podido interpretar tal cosa, pero si me lees bien yo no he dicho que haya que suprimir el credo católico por otro universal ni que se “cargue nuestra Fe”, eso sería una auténtica memez.
      El respeto por los otros credos es algo fundamental incluso aunque fuese solamente por buena educación, me entristece que los protestantes no celebren la Eucaristía o no sientan veneración por María, pero debo respetarlos.
      Lo que sí que he dicho es que frente a los que nos separa está el 95% de lo que nos une: la creencia en Dios Padre, le Fe en Jesús como Salvador y la acción del Espíritu Santo, la gozosa noticia del Evangelio… esas cosas forman parte de un “credo común” que se podría incluso formular para celebraciones ecuménicas, pero sin renunciar (faltaría más) a lo que es específicamente católico ni a llevar la Iglesia hasta el último confín de la Tierra, incluso dónde haya presencia de otras congregaciones cristianas.
      Espero haberlo aclarado y lamento la confusión que haya podido crear.

      • Vicente dijo:

        Ante todo gracias por su contestación.

        En respuesta a esta creo que lo que es específicamente católico, por definición es específicamente universal, que como bien sabe es el significado que tiene la palabra católico. Insisto en que, o creemos que nuestro credo es universal, y por tanto absolutamente ecuménico y válido para concelebrar nuestra fe con la de otras iglesias en cualquier momento y lugar, o entonces es que no sería universal y dejaría de tener sentido ese ecumenismo que se trata de alcanzar. A la celebración ecuménica de la fe hay que llegar desde nuestro credo y no a pesar de él.

        Los respetos humanos pueden llegar a ser peligrosos para la fe. El respeto hay que guardarlo siempre por las personas, pero no por aquello que estas puedan creer. Si creemos que alguien está equivocado o carente en algo de la verdad universal que es el Amor de Dios, transmitido a través del Evangelio de Cristo y nuestra Santa Madre Iglesia, entonces tenemos la obligación de tratar de corregirlo, por supuesto desde la caridad, pero sin reformular nuestro credo católico (universal, ecuménico) ya que entonces estaríamos reformulando aquello que precisamente nos define y nos lleva por el camino de la reconciliación.

        Permítame que le comparta un enlace donde se habla más y mejor sobre esto que le comento:http://www.feyrazon.org/Jorgerespeto.htm

        Paz y bien
        Vicente

  2. Lo siento, pero soy responsable de lo que escribo y digo, no de lo que otros puedan creer que he escrito o he dicho. No he dicho “a la celebración ecuménica hay que llegar a pesar de nuestro Credo” ni he dicho “hay que reformular nuestro credo católico”, si alguien encuentra en mi escrito alguna de esas dos frases le doy un millón de euros, ja, ja, ja.

    • Vicente dijo:

      Le pido perdón si de mi respuesta se ha podido interpretar que he querido poner en su boca palabras o reflexiónes que no ha dicho. Tan solo he tratado de compartir con Ud la impresión que me ha transmitido su texto pero entiendo que es evidente mi equivocación. Le ruego me disculpe y le deseo todo lo mejor.

      Saludos,
      Vicente

  3. La has clavado! Mejor no podría haberlo dicho, te lo prometo. Hago mías tus palabras, incluyendo las aclaraciones hechas 😉

  4. Tamaran dijo:

    La verdad es que ser Papa es muy complicado, se le exige mucho y no me extraña nada que los ultimos hayan expresado de una u otra manera su contrariedad por ser elegidos, con expresiones tales como “el Señor os perdone por lo que habeis hecho”. “no sabeis lo que habeis hecho”, etc. Especialmente entrañable y para mi preocupante fue la reaccion del (casi) olvidado papa de la sonrisa, Juan Pablo I de pontificado breve pero fructifero. La hermana del Santo Padre, muy campechana ella (por cierto son como dos gotas de agua fisicamente), ha mostrado su pesar por la soledad que, por necesidad institucional, va a padecer su hermano.

    Dicho esto dos cosas, 1 rezar mucho por el Santo Padre, como el mismo ha indicado, todo rezo es poco, y 2 si creemos que el Espiritu Santo ha intervenido, deducimos que lo que El Espiruitu Santo quiere de este papa, como del anterior, como del anterior, como del anterior… hasta San Pedro es, mas que sabiduria, conocimiento o autoridad…humilidad y amor a Cristo y la Iglesia.

  5. !Más que sabiduría, conocimiento o autoridad… humildad y amor a Cristo y a su Iglesia!

  6. Lilia Muñoz dijo:

    me congratulo por la decisión de los cardenales para elegir a un Papa Jesuita…. egresé de una Universidad jesuita y mis mejores maestros me dejaron marcada con una profunda opción por los más necesitados en mi ciudad… todos los días me levanto y pido a Dios por nuestro Papa con certeza actuará con la sabiduría del Espíritu Santo y como dicen los jesuitas que su pontificado ” sea para la mayor gloria de Dios”….

  7. Maribel dijo:

    ” La Iglesia no se ha instituído con medios humanos por eso no puede conservarse ni aumentarse con ellos, sino con la mano omnipotente de Cristo Dios y Señor nuestro”.
    Si estoy en lo cierto estas palabras pronunció el Papa Francisco hace poco.

    Me hace pensar que aunque él es el cabeza humana de la Iglesia, ésta la formamos todos y por lo tanto ante los ojos de Dios tenemos una importante misión que cumplir tal como la Oración, el Amor y la Misericordia para con todos los hombres. Le dejamos muchas funciones a nuestro Papa y no dudo que se deba hacer mucho más de lo que se hace pero yo iría más lejos… El cambio debe ser personal, desde cada uno de nosotros.

    Si cualquiera de los fieles que formamos la Iglesia “criticamos” sin tregua la actitud de los demás, si esperamos cambio desde todos los flancos y nosotros nos aposentamos, ¿no creeis que será más de lo mismo?… Propongo Oración continuada en nuestras vidas y a través de ella la invocación del Espíritu Santo para que nos ilumine y nos haga vivir en la Verdad pues solo así el Señor actuará en cada miembro de la Iglesia acertando en la actitud de cada uno. Muchas veces con la mejor intención creemos más en nuestro potencial que en el de Dios. Solo desde la Fé se acierta.

    Se invitó en una ocasión a la Madre Teresa de Calcuta a acudir a Organismos Oficiales para defender y pedir en favor del pobre y ella respondió que ellos fueran a reclamar a éstos lo que consideraran que ella iba a seguir orando y trabajando al lado del desfavorecido.

    Las luchas internas dentro de la Iglesia solo se disipan si realmente buscamos a Dios sin cesar en nuestro día a día, lo demás es mero formulismo.

    Gracias por tu blog.

  8. María José dijo:

    Yo creo que Vicente ha leído muy bien lo que este texto dice. Naturalmente el autor no ha dicho las frases exactas que ha puesto el propio Vicente en su explicación, -pero eso no significa que no sean absolutamente certeras- y por eso hace ese comentario jocoso en su propia defensa. Yo además añado que respetar otros credos no significa que haya que acercarse a ellos. Por lo tanto tampoco comparto ese deseo: (copio la frase para que no se diga que pongo palabras en boca del autor) “Deseo que igualmente el Papa extienda la búsqueda de la unidad a todas la religiones monoteístas, en especial a judíos y musulmanes, e igualmente desarrolle una labor buscando todos los aspectos que nos unen por encima de los que nos diferencian.” Si se refiere a que haya contactos ya los hay pero a que “busque la unidad…” el agua y el aceite nunca se pueden unir.

  9. La paz María José, cada uno es libre de coincidir o no con lo que publico en estas líneas, faltaría más, pero eso no significa que lo que uno pueda interpretar sea ni lo que yo he dicho ni lo que he querido decir.

    Para empezar siento mucho que os estéis centrando en un punto concreto y lateral del artículo, pero bueno, es algo inevitable.

    En segundo lugar nada más lejos de mi intención disolver ni “mezclar” la fé católica, en la que creo, de la que participo y la que constituye mi salvación, con ninguna otra, jamás, jamás, jamás, he deseado ni pretendido ni escrito tal cosa. Lo que he dicho, afirmo, y confirmo es que a la hora de la relación con las demás religiones debemos buscar “la unidad” esto es “aquello que nos une” y no lo que nos diferencia. Si voy a un musulmán y a un judío y les pregunto “¿Tu crees en Dios creador, bueno y todo poderoso, que nos ama, que nos promete una vida mejor más allá de esta, en el poder de la oración, en las prácticas de misericordia y en la bondad de las peregrinaciones? ambos me dirán que sí, y yo les podré decir “pues exactamente igual que yo” y podremos sentirnos en comunión. Pero si voy a un judío y a un musulmán y les digo “tu eres un necio por no haber reconocido a Jesús como el Mesías y tú otro tanto por pensar que no era más que un precursor de Mohamad” lo más lógico es que acabemos matándonos.

    Si voy a un protestante y le digo “¿Tú crees en Dios Padre Creador, en Jesucristo su Hijo nuestro Salvador y en la acción del Espíritu Santo?” me dirá que sí, y yo le podré decir “pues exactamente igual que yo” y podremos sentirnos en comunión. Pero si yo voy a un protestante y le digo “tú eres un necio por no reconocer la presencia real de Jesús en la Eucaristía y no venerar la la Virgen María” lo más lógico es que acabemos matándonos.

    ¿Que haremos pues en la relación con las demás religiones, incidir en aquello que nos une o que nos separa? Creo que evidentemente en lo primero, ¿significa eso renunciar a nuestra Fe y a la Verdad contenida y enseñada en la Iglesia? Para nada, ojo, pero para nada, para nada.

  10. María José dijo:

    La paz José Luis. Es normal que nos centremos en el aspecto que resulta llamativo porque lo consideramos inapropiado. Puedes decir que lo hemos interpretado mal, pero resulta que con tu última aclaración me parece a mí que nos ratificas en nuestra interpretación. Y es que no se trata de mezclar, porque una cosa es que yo respete a todas las personas independientemente de sus creencias (porque puedo no respetar esas creencias) y otras que incidiendo en las diferencias con mis propias creencias me considere con derecho a agredir a esas personas, siquiera mínimamente. Yo no iré a buscar riña pero tampoco a llegar a acuerdos. Porque resulta que aunque haya muchas coincidencias, la más mínima discrepancia puede ser un abismo insalvable.
    El hecho de que apuntes que el Papa tenga que procurar esa unidad con las religiones monoteístas es como si fuera una asignatura pendiente, algo no conseguido y sin embargo anhelado. Yo pienso que debe haber ese diálogo y no sólo con las religiones monoteístas sino con todas las demás. Pero no acercamientos de posturas, negociaciones ni nada parecido porque en cuestiones de creencias no se negocia tal como si se tratara de cuestiones económicas o políticas. Y esto me recuerda los principios NO negociables. Cada cual en su sitio y el que quiera acercarse será bienvenido. Y tampoco ir al “Credo cristiano universal”. Son ellos los que se marcharon y los que establecieron diferencias y pueden seguir así si les llena; y el que no lo vea claro siempre podrá volver a la Iglesia Católica, lo mismo que a la inversa. Pero de uno en uno o en grupos siempre con convicción nunca por negociación y acercamiento de posturas.

    Me parece que el enlace que puso Vicente es precisamente muy clarificador sobre este tema. A ,
    mí al menos me ha gustado. Gracias por aportarlo Vicente.

    Y gracias, José Luis, por este blog que me enseña tanto.

    • José Luis Rubio dijo:

      Pues sólo me queda repetirte lo mismo que a Vicente, yo jamás he dicho que haya que “llegar a acuerdos”, ni “acercar posturas” ni “negociar” postulados… y si alguien encuentra eso en lo que he escrito… bueno. Lo que sí he dicho es que en la relación con las demás religiones debemos buscar la unidad, lo que nos une, esto es, lo que YA, AHORA, EN ESTE MOMENTO nos une.

      No se trata ni de cambiar postulados, ni de acercar posturas ni de negociar los contenidos de la fe, simplemente que a la hora de relacionarnos con los hermanos separados vivamos más en lo que tenemos en común que en lo que nos diferencia, y eso no significa renunciar a nada, ya que, y eso sí que lo he escrito, “deseo que el Papa enseñe toda la doctrina cristiana, sin imposiciones pero sin omitir nada, de forma amorosa pero sin renunciar a una sola tilde”.

      Y lamento mucho, otra vez, la confusión que haya causado lo de la elaboración de un “credo cristiano universal”, que además lo escribí así, en minúscula y entrecomillado, y me refería a poder elaborar o certificar una relación de todo aquello que creemos en común, con todo lo que todos los que nos llamamos cristianos comulgamos y que incluso ese “credo” formulado como tal podría ser utilizado, tal como aclaré, en celebraciones ecuménicas, y por si no ha quedado suficientemente claro lo repito, nunca sustituyendo al credo católico en nuestras propias celebraciones, jamás, para nada, ni hablar…

      Y ahora vamos a la cuestión central ¿por qué?, pues porque la búsqueda de la unidad es un mandato del propio Jesucristo, simplemente, “que todos sean uno como tu, Padre, y yo somo uno” y por eso creo, y esto es una opinión personal y por tanto discrepable como todas, que si el resto de hermanos que se fueron de casa, tal y como bien has afirmado, no quieren dar ningún paso, yo saldré a buscarlos en lugar de quedarme de brazos cruzados esperando por si algún día se les ocurre volver (que ojalá volvieran todos mañana mismo).

  11. María José dijo:

    Bueno pues ya veo que no me despisté yo, sino que mis comentarios ya no aparecen. Hasta siempre, amigo.

  12. María José dijo:

    Esto merece una explicación.
    Resulta que yo respondí el mismo día 24 diciendo, más o menos que: gracias por las aclaraciones, y a estas alturas ya están claras las posturas de cada cual. Después de todo expresar y contrastar opiniones es de lo que se trata.
    Y hoy al pasarme por aquí he visto que mi comentario no estaba. Así que lo he repetido y me he fijado en que saliera y tampoco ha salido. Entonces he puesto el tercero que es el que está arriba de éste y ¡misterios de la técnica ése sí que ha salido! Y eso es todo amigos.
    Saludos.
    Y a ver si ahora sale.

  13. Por si te ha surgido alguna duda (espero que no) asegurarte que en este blog, al menos hasta la fecha, no se ha omitido ni borrado ningún mensaje. Es más, en cierta ocasión hubo uno con algún comentario ofensivo y le contesté haciendo ver a su autor lo incorrecto del mismo y pidiéndole que se disculpara. Hasta la fecha no lo ha hecho así, pero el mensaje y mi petición siguen visibles.
    En cuanto a los tuyos, nada más leerlo, comprobé que pasaba y vi que el programa había señalado dos mensajes tuyos como spam. Ya los he marcado indicando que no lo son, pero desconozco porqué se produjo tal cosa. Si alguna vez te vuelve a pasar mándame un email, no me gustaría que se volviera a repetir.

  14. Vicente dijo:

    tenemos un Papa genial……..

  15. María José dijo:

    Hola, por casualidad he dado con este vídeo y me he acordado de ti, Jose Luis. Espero que te guste. A mí este señor me ha encantando. Habla tan clarito….

  16. ALEX dijo:

    Me da la impresión de que estamos en un discusión entre la iglesia cerrada y la abierta, la cerrada no llega a los fieles, la abierta no sólo permite que entren sino que va como el buen pastor tras las las ovejas perdidas.

  17. ED dijo:

    Interesante!!

  18. Jorge dijo:

    Ahm… ¡¡a mi no me da igual!! Porque mucha gente humilde, o sea, de escasos recursos, ya está tan herida que solo pueden ver los gestos de humildad y sencillez, de cercanía al pueblo, ser como ellos, y ahí esta haciendo las de Jesús cuando caminaba entre pecadores y pedía le lavaran los píes.

    Y es un ejemplo para los multimillonarios del mundo acercarse más a la gente y no estar aislados para explotarlos, etc.
    La verdad, a mí no me da igual. Pues si es Santo es un buen tipo, de lo contrario no podría ser Santo. Pero El Espíritu Santo pone en su tiempo a las personas correctas para ir enseñando al mundo y forjarlos.

    En esta época de libertinaje no puede ir el Papa en auto propio. Al verle en un autobús llama a mas peces que si pescara desde un edificio muy alto. Él es como en los primero tiempos, Pescador de hombres en el mar.

    El Espíritu Santo es Sabio y estoy muy contento por su elección, de ser un ciudadano social para todos y no una figura política que solo desde lejos se puede ver o saludar. El mismo lo dice que no es un principe, es un hombre aspirante a la Santidad

    • Sólo una pequeña cosa, por si he podido crear confusión. Hay muchos santos que no han sido “buenos tipos”, me explico, no es que hayan sido malas personas o que no tuviesen bondad, como tu dices eso no sería posible, sino que por su caracter o su forma de ser en algunos casos resultaban duros, fríos o antipáticos, porque aunque es cierto que la santidad suaviza y corrige muchas asperezas, tampoco anula nuestra personalidad. Así, por ejemplo. no hubiese querido yo tropezarme con San Pablo o con San Pío de Pietrelcina cuando se enojaban…

  19. Jorge dijo:

    El titulo es incorrecto y lo veo muy arrogante o vulgar: ¿me da igual? A mi no me da igual, ni a Dios le da Igual.
    Hay que poner otra expresión en lugar de “me da igual”, hay que ponerlo mejor.
    No nos puede dar igual. Lo que hace el Papa es importante pues Dios le guía por algo. La palabra es incorrecta, cámbienla, metieron la pata. Es absurda esa palabra.
    Dios les bendice en Jesus y Maria

    • Gracias por tu sugerencia, Jorge, pero permíteme decirte que la expresión “me da igual” no es incorrecta ni absurda, ya que es perfectamente válida, ni con ella he metido la pata ni la debo cambiar, pues simplemente he expresado una opinión personal, con la que puedes estar de acuerdo o no, pero si digo que me da igual la forma en la que viaje el Papa es sencillamente por eso, porque me es indiferente.

      Si lees todo el artículo verás que hay muchas cosas que espero y deseo que haga el Papa, pero entre ellas no está la forma en la que se desplace.

      Y una pequeñita sugerencia, ten cuidado a la hora de interpretar el pensamiento de Dios sobre todo cuando coincide tan sospechosamente con el tuyo…ja, ja, ja.

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